Te recuerdo en cada momento
en el sonido de mis silencios
que callan para oír tu voz
Te recuerdo en mi pasado
alegre y triste y lo que carece
de existencia propia sin ti
Te recuerdo al final de mi mano
a mi lado caminando,
mirando con esperanza el futuro
Te recuerdo con brillo en la mirada
con optimismo en la voz
por las cosas buenas que podían venir.
Te recuerdo conversando, hablando
sobre nunca dejarme de amar
sobre nunca dejarme marchar
Te recuerdo en mis recuerdos
porque tu, simplemente ya no estas...
miércoles, 10 de abril de 2013
miércoles, 3 de abril de 2013
Principe azul
No se si la culpa la tiene las novelas de amor, las películas de disney, los cuentos de hadas o la infantil idea que rige a la mayoría de las mujeres(incluida) en querer secretamente a ese hombre perfecto en nuestra mente y que se haga real en nuestra vida; todo un perfecto caballero, un galán, hermoso a nuestros ojos, compañero ideal creado solo y exclusivamente para nosotras. ¿Suena loco? no lo es, al menos no para mi, no para mi corazón que sigue soñando con que existe, con que un día el hombre que quiero, dejara de ser un perfecto troglodita y se convertirá en el hombre que siempre he deseado que sea; bueno para halagar, decir las palabras perfectas en el momento adecuado, saber curar mis heridas, saber escuchar y hablar menos, bueno para los detalles (una carta, un poema, una foto, una flor,un chocolate, un sms, etc.) que sepa con una sola mirada, con un solo sonido de mi voz si algo malo o bueno me sucede...y no sigo enumerando porque puede parecer mucho y quizás si lo es o quizás no... pero se que no soy ni por asomo la princesa delicada e inocente que necesita que la rescaten, pero a veces sueño con ser ella, no intentar dia a dia que la ausencia no duela tanto y convencerme que no necesito de nadie mas que de mi misma, pero nadie sabe leer entre lineas, ni puede descubrir el mundo que llevo escondido dentro...
martes, 21 de agosto de 2012
18 años, da igual (3° parte)
Esa noche pasaron la noche juntos,
comieron, se divirtieron, hace días que no se reían, como cuando te llega a
doler el estomago de tanto reír, que solo quieres que no te hagan reír pero no
es tan así, simplemente quieres que no te duela al reír, que locuras, conversar,
echar la talla y reír, reír, reír; se durmieron tarde, durmió como un angelito
diría Cristopher al otro día, otra de sus manías que tenia es que él a veces
por las noches se despertaba y la quedaba mirando como dormía. Que manías
tenían algunos, pero se decía que cuando uno ama a una persona la ama con sus
virtudes y defectos, obviamente también con las manías.
Que rico es despertar abrazada a
alguien, lástima que esa mañana no había disfrutado de eso, Cristopher se había
ido antes de que ella se despertara, y cuando despertó ya estaba atrasada para
el trabajo así que salió apresurada de casa, aunque igual tuvo tiempo de darse
cuenta de que él le había dejado una nota y una rosa, la estaba asustado con
tanto detalle, eso le llevo a pensar en la pregunta o propuesta que él le había
hecho, eso de; cásate conmigo, la dejo anonadada, ahora que lo recordaba le
había dicho que en una semana le diera la respuesta, ella no sabía que decidir,
no sabía qué hacer, pero dejo de pensar porque no quería liarse la cabeza.
Mientras iba en su bicicleta al trabajo, su
mente volaba y saltaba de en una y mil cosas, en una de esas tantas cosas
recordó el chico con el que se había tropezado la noche anterior, estaba pensando
en la situación vivida cuando por no pasar muy cerca de un auto se acercó mucho
a otro y lo paso rosando, miró al conductor para pedir disculpas y era él, como
si su mente lo hubiese llamado, otra vez aquellos ojos, no lo miro mucho porque
sino esta vez sí que chocaría, prosiguió su camino, pero pudo sentir como la
miraba, era como si entre ellos al mirarse hubiera una conexión, además ella
había visto unos ojos parecidos a esos en algún lugar, lo sabía, pero no
lograba recordar donde.
Llego atrasada a su trabajo eso era obvio, su
jefa le dijo que se lo perdonaba por lo de ayer pero que por favor que no se
repitiera, sus compañeros de trabajos ahora le parecían más amable o es que
cuando te sientes enamorada todo lo vez color de rosa, en fin, el día estuvo
agotador; nunca fue su sueño trabajar de cajera o mesera en un restaurant de
lujo; pero cuando solo tienes cuarto medio no es a mucho lo que puedes aspirar
aunque el lugar te hacia querer trabajar ahí, además le había llegado del cielo
porque no lo busco y en vez de quedarse en casa, lo mejor era trabajar; por
suerte los días viernes trabajaba medio día y tenia libre el sábado. Benditos
viernes donde el día laboral terminaba antes y el fin de semana empezaba
agradable, sobre todo este, donde sentía que andaba flotando en el aire y toda
esa cosa del amor la tenían media atontada. A mediodía el trabajo la tenia
media loca, nunca había tanta gente y hoy parece que se había juntado todo lo
que no venía en tiempos, pero se sentía aunque cansada feliz. Después de
trabajar el tiempo que le correspondía de mesera, pasó a la caja a terminar su
horario laboral, como todos los días; faltaba poco para que terminara, solo
quería que fueran las 2 y poder largarse, quería estar en su casa, en su súper
departamento, ordenar, sentirse en casa, en su ambiente. Miro su reloj, hora de
marcharse a casa.
Mientras iba de camino a casa la
llamo Christopher quería que almorzaran juntos, que lindo detalle, y aunque
ella quería puro llegar a su casa, se dio el tiempo de ir a comer a una
pizzería cerca del trabajo de él, sentía que hoy más que nunca debía aprovechar
los momentos que la vida le estaba obsequiando, porque quizás que sería de ella
el día de mañana, si es que había. Cuando se encontró con él al mirarlo sintió
esas cosquillas y mariposas en el estomago que le daban cuando recién lo
conoció y se enamoro perdidamente de él, de su cara y manos bonitas, de su voz
sensual como él decía en tono de broma, pero ella en realidad amaba más su
sensual cerebro que su sensual voz, como lo amaba, sentía que podía comerse al
mundo o luchar contra el; tantas sensaciones lindas le daban miedo, por un
segundo el corazón se le apretó y como que le costó respirar, pero solo fue un
segundo y no le dio mayor importancia. Luego al terminar de almorzar juntos,
cuando él volvió al trabajo y ella se fue a su hogar. Abigail empezó a ordenar,
limpiar, lavar, tratar de hacer algo rico para la once; vez que algo raro y muy
extraño estaba pasando en su vida, ella no era de esas; pero sentía que tenía energías
de sobras. Al termino de tanto malabar se dio un baño con sales aromáticas y al
caminar a su cama a descansar otra vez sintió que el corazón se le apretaba,
algo no estaba bien, le costaba respirar. Se sentó en la cama, se mentalizo y
lentamente todo volvió a la normalidad, tendría que contarle a Cris; algo no
marchaba bien con su corazón a no ser que el muy tonto se hubiera asustado ante
tanta felicidad nunca antes vivida, corazón tonto, ahora te necesito más que
nunca se dijo, quiero casarme con el hombre de mi vida, quiero ser feliz, me lo
merezco, no me abandones ahora y sin poder luchar más con ella misma empezó a
llorar, y así se quedo dormida. La despertó su novio con besos tiernos en su
cara, ella se había quedado dormida encima de la cama, aun con su bata de baño;
¿amor que paso? ¿Qué hace así encima de la cama? Es tarde mi bonita, te
resfriaras; Ella en silencio y media adormilada aun lo abrazo mientras le
decía: te amo vida, eres el hombre perfecto para mi, te amo; obvio que me amas
dijo él con cara de: soy irresistible lo recuerdas, este Cristopher, tan arrogantemente
tonto que se ponía para hacerla reír con sus locuras, despertó definitivamente
y le dijo vamos a tomar tecito hice una cosa dulce no está muy buena pero es
con cariño y mientras decía eso se incorporo de su cama demasiado rápido y el
corazón otra vez se le oprimió, como si se le encogiera, no pudo ocultar su cara
de dolor frente a él quien como siempre estaba pendiente de todo y se dio
cuenta de inmediato que algo no marchaba bien. Mientras la tranquilizaba, la abrazo y recostó otra vez en
la cama, él se acostó a su lado.
Abigail recostada en el pecho de Cristopher volvió
a la calma, él le dijo: cuéntame vida, ¿Qué pasa? ¿Que le sucede? No me
asustes, eres mi vida entera, ¿Qué haría yo sin ti? Ella de nuevo se lanzo a
llorar y entre sollozos le conto lo que le pasaba, él le dijo de inmediato lo que ella había estado evitando por tiempo,
iremos al Doctor, el lunes sin falta, pero amor había empezado a protestar
ella, el la paro en seco, nada de peros, la vida no tiene sentido ni lógica si
tu estas enferma, si mi principal motivo en mi vida no esta bien, recuerda eres
mi todo, lo demás carece de sentido si tu no formas parte de mi. Ok. Habría que
obedecer por el bien de la relación, Cris podía ser muy tozudo, pero esta vez
tenia razón, casi siempre la tenía.
18 años, da igual (2° parte)
Salir a la calle con una actitud
positiva y buen animo por primera vez en días y caminar sonriendo como loca
sola por la calle, era extraño, a veces como que te acostumbras a las cosas
malas de la vida y piensas que siempre será así, entonces cuando estas cambian,
cuesta acostumbrase, solo esperaba que no le costara vivir de esta forma, no es
que se hubiera vuelto masoquista y que le hubiera quedado gustando el dolor,
sino que la fuerza de la costumbre es potente; mientras pensaba en eso, choco
de frente con un chico, ¡miércale!, eso dolió, él le pidió mil de disculpas,
por suerte para ella no la voto, solo fue un leve tambaleo sino hubiera sido
ese el caso tanto arreglo en su vestimenta y aspecto abría servido para nada,
lo miro a los ojos(siempre miraba a las personas a los ojos) y se encontró con unos
ojos hermosos como jamás había visto en su vida, se quedaron mirando por unos
segundos y en eso una voz carraspeo(no fue ella ni el chico atolondrado): Ejem,
ejem, ¿amor no paso nada verdad?, ¿esta todo bien?, ¿no te has lastimado verdad?
Abigail y el chico volvieron en si, después de haberse quedado mutuamente
mirando; no, no paso nada, gracias a Dios estaba todo Ok. ; dijeron los dos al
mismo tiempo, prosiguiendo ella después de
ese atípico encuentro su camino abruptamente, se trataba de tranquilizar
porque la sensación de que algo mágico e inusual había sucedido entre ella y
ese chico, rondaba su cabeza además le parecía que aquellos ojos los hubiera
visto antes, ¿Dónde seria? A veces le pasa que veía a alguien y le parecía
haberla visto antes, algo así como un “Deja vu” aunque podía ser que en
realidad si había visto a esa persona X y su memoria fotográfica la había
registrado, el problema es que le costaba un mundo recordar donde y para
ponerse a recordar tenia que concentrarse y ahora solo quería enfocar su energía
en disfrutar de la cita con Cristopher; tan perdida en sus pensamientos iba que
no se dio cuenta como llego al trabajo de su novio, tan ensimismada venia que
no se dio cuenta como paso las calles, gracias a Dios que no le había pasado
nada .
Cristopher trabajaba en uno de los bancos
de la ciudad, lo hacia desde que realizo su practica del Liceo en ese lugar, se
había graduado de contador, su sueño fue haber estudiado algo más, pero como
consiguió tan buen trabajo, se decidió quedar con aquello, ella suponía que era
porque quería formar una familia, pero jamás se lo había consultado después de
todo, ella no tenia un muy buen concepto de aquella palabra pues criarse con
una abuela, no haber conocido a sus padres y nadie mas de la familia, era como
para no tener formado ese concepto y esto la había marcado de alguna forma, aun
después de 3 años de relación, ese era un tema de tabú entre ellos. Iba a
llamarlo para avisarle de que había llegado, cuando él salió del banco, a veces
le tocaba salir tarde, como hoy. Ella no le preguntaba mucho acerca de su
trabajo, le gustaba hablar con él acerca de otras cosas como cultura, noticias,
temas de actualidad y cosas de ese
estilo; Cristopher siempre le decía que le gustaba mirarla cuando hablaban o
discutían sobre algún tema o punto de interés, porque tenia la manía de decirle
que se veía guapa cuando se apasionaba al hablar o discutir su punto de vista, este
tipo de cosas de su relación son las que a ella le encantaban aunque cuando él
le decía eso, ella siempre contestaba que cual era la gracia de mentir, pero en
sus pensamientos siempre suspiraba y pensaba que era dulce la frase, además le
encantaba que le gustara que defendiera su punto de vista o que la admirara al
hablar, dejaba mucho a relucir del amor que él le profesaba, esto le hacia pensar
aun mas que era ella una chica no como cualquier otra, sino interesante e
inteligente mas que bonita.
Se propusieron caminar por la playa
o al menos a cierta distancia de ella, quería sentir la brisa del mar, además
le parecía romántico caminar a la luz de
la luna por la playa, claro que era una lata no poder sacarse los
zapatos pero es que en invierno eso no se hace, aunque se viva en la I región del país mas hermoso
del mundo como llamaba ella a su Chilito querido.
Cristopher a veces la miraba como
si quisiera decirle tantas cosas con la mirada, y ahora la estaba mirando así,
a ella no le gustaba esa mirada, aunque le sucedían dos cosas: una era que le
daba un poco de miedo y la numero dos era que en esos momentos le daban ganas
de poder leerle el pensamiento para poder saber que es lo que quería decirle y
no podía; pero hoy Abigail quería mandar
a esos miedos y deseos a “freír monos al África” y enfrento esa mirada con
optimismo, ¿Qué pasa amor? … … ¿Me quieres decir algo?... … ¿Qué sucede?... …¿No
quieres caminar mas?, dime algo… entonces Cristopher inspiro, exhalo y lo soltó
todo, ¡Quiroquetecasemos! Abigail puso cara de no te entender nada ¿Qué? No
entiendo si me hablas un poco mas claro, quizás lo comprenda, pero amor tranquilo
solo soy yo le dijo, recuerda lo que siempre te digo: mas que tu novia soy tu
amiga, no hay nada que temer, ¿¡Cristopher!? Me estas asustando, es que
Cristopher estaba pálido, más de lo normal y además tiritaba y no podía ser de frío pues no era friolento,
esto era de puros nervios, Cristopher volvió a inspirar y ahora más calmado le
dijo: Abigail: quiero que te cases conmigo, perdón mejor dicho; ¿quieres
casarte conmigo? Ella perplejo solo atino a decir Wuau! Y pensó eso si que era
un mega sorpresa, con razón estaba tan nervioso, mientras ella pensaba en esto,
le escucho decir, sé que tienes no tienes el concepto de familia arraigado en
ti y que esto te suene a locura, pero confía en mi, puedo, si tu me dejas,
cambiar esa perspectiva, puedo hacer que esta, nuestra historia tenga un final
feliz; Aby, amor, por favor, piénsalo, no es necesario que me respondas ahora,
en una semana más, me das la respuesta y siéntete libre de decir lo que
quieras, no te dejare de amar y esperar porque aun no quieras dar ese paso,
solo quiero que seas feliz, y tomándola de la mano le dijo ahora amor, haremos
como que esto no paso y disfrutaremos de la noche, porque este día es tu
cumpleaños y abrazándola fuertemente como si con ese abrazo le dijera no te
quiero perder, soy capaz de esperarte toda la vida, como si en ese abrazo la
quisiera retener, pero lo que el no sabia y no imaginaba es que ella no quería
ir a ningún lado, nunca se había sentido mejor en toda su vida, siempre le
había dicho que ahí en sus brazos, amarrada a sus abrazos, sentía que estaba su
hogar, entonces lo volvió a decir: “Amarrada a tus abrazos, siento que estoy en
mi hogar” el sonrió, ella amaba que sonriera, amaba su sonrisa, esa capacidad de
sonreír como siempre le decía, con los ojos, con en alma.
Siguieron caminando, hablando del
tiempo, de las locuras del día, de cosas divertidas, de cosas sin sentido, él
amaba hacerla y verla sonreír, sentía que con sus chistes y travesuras podía
hacerle entender, que la vida tiene su lado divertido y así sacarle la tristeza
del cuerpo que Abigail decía la llevaba amarrada al cuerpo, enredada en el alma.
Cuando llegaron su pequeño hogar, ya eran mas de las 10 de la noche, estaba
empezando hacer frío, aunque ellos no lo sentían el frio porque habían llegado
corriendo, ya que el la perseguía y ella como niña chica corría de supuesto
miedo, que locuras se puede hacer cuando te sientes feliz, y dejas que el amor
te guie, aunque sea para hacer locuras de niño.
Todo tiene un porque...
De hoy en adelante, me pongo de pie
ya no miro mi pasado
ni aquello que pudo ser y no fue.
Todo en esta vida tiene una razón de ser
si aun me cuesta, asumir y entenderlo
debo recordar que algún día todo entenderé.
Aunque te toque pasar cosas feas
y en otras sea tu propio error
recuerda que siempre brillan las estrellas.
ya no miro mi pasado
ni aquello que pudo ser y no fue.
Todo en esta vida tiene una razón de ser
si aun me cuesta, asumir y entenderlo
debo recordar que algún día todo entenderé.
Aunque te toque pasar cosas feas
y en otras sea tu propio error
recuerda que siempre brillan las estrellas.
lunes, 21 de mayo de 2012
Perdona
perdona por robarte tiempo,
perdóname por amarte así;
perdón por mis silencios,
por mi actos que te hacer sentir mal...
... perdóname por buscarte
por no saber valorarte,
perdóname por mi poco actuar
y mi mucho hablar.
perdóname por el dolor causado,
por la rabia provocada,
por los besos negados y los abrazos sin cobrar...
... perdón por ser la que te roba el sueño
y las ganas de vivir,
quisiera prometerte que nunca mas pasará
pero me conozco y me conoces..
... perdóname...
perdóname por amarte así;
perdón por mis silencios,
por mi actos que te hacer sentir mal...
... perdóname por buscarte
por no saber valorarte,
perdóname por mi poco actuar
y mi mucho hablar.
perdóname por el dolor causado,
por la rabia provocada,
por los besos negados y los abrazos sin cobrar...
... perdón por ser la que te roba el sueño
y las ganas de vivir,
quisiera prometerte que nunca mas pasará
pero me conozco y me conoces..
... perdóname...
viernes, 11 de mayo de 2012
Me he perdido nuevamente,
otra vez hundida en mi malas decisiones;
perdida en un mar de lamentos
de despojos de cosas posible,
de errores cometidos una y otra vez;
hundiéndome en mi propia miseria
en el pago de mis propias faltas;
no se valen cinco minutos de felicidad
se requiere, se necesita...
...una vida entera....
otra vez hundida en mi malas decisiones;
perdida en un mar de lamentos
de despojos de cosas posible,
de errores cometidos una y otra vez;
hundiéndome en mi propia miseria
en el pago de mis propias faltas;
no se valen cinco minutos de felicidad
se requiere, se necesita...
...una vida entera....
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